El vestido femenino consta de una falda muy amplia, de tela llamada popelina, de diversos colores en tonos fuertes como el rojo, rosa mexicano, amarillo, azul.
En la parte superior del frente del vestido hay muchos holanes adornados con listones de colores alrededor.
En la parte inferior lleva un holán de unos 35 centímetros de ancho, el cual se tapiza de diez hileras de listones de 1,5 centímetro de ancho y .5 centímetros aparte, separados de cinco en cinco por un bolillo de algodón y en la bastilla otro bolillo menos ancho que el anterior.
Los listones son de colores que contrastan con la tela del vestido.
La blusa es de manga hasta el codo, también adornada con holán, lleva la pechera alforzada y se adorna con idénticos listones y bolillo que la falda
CULTURA DE CHINAMPAS
lunes, 5 de noviembre de 2012
sábado, 3 de noviembre de 2012
ACULTURACION
ACULTURACION
Aculturación es el nombre que recibe un proceso que implica la recepción y asimilación de elementos culturales de un grupo humano por parte de otro. De esta forma, un pueblo adquiere una filosofía tradicional diferente a la suya o incorpora determinados aspectos de la cultura descubierta, usualmente en detrimento de las propias bases culturales. La colonización suele ser la causa externa de aculturación más común.
En este sentido, y partiendo de dicha premisa podemos subrayar como ejemplo el momento histórico del descubrimiento de América por parte de Cristóbal Colón. Y es que dicha acción dio lugar a que los indígenas de las mencionadas zonas descubiertas se vieran en la obligación y en la necesidad de llevar a cabo un proceso de aculturación. Así, entre otras cosas, tuvieron que ir asimilando las creencias religiosas cristianas de España.
Una nación esta que siglos atrás se encontró en la posición de los citados americanos y es que, cuando se produjo la llegada del Imperio Romano a la Península Ibérica dicha tierra, sus ciudadanos, no tuvo más opción que ir haciendo suyas determinadas tradiciones, formas de funcionamiento de la sociedad o creencias que pertenecían a aquel.
Pero los casos similares a estos que se han producido a lo largo de la historia de la humanidad son muchos y variados. Entre los mismos también puede resaltarse que los aborígenes africanos durante el siglo XIX se vieron sometidos a un proceso de aculturación, tanto en cuanto a valores religiosos como a costumbres o a la lengua, por culpa de los diversos movimientos colonizadores a los que se vieron sometidos.
Los procesos de aculturación poseen distintos grados de supervivencia, dominación, resistencia, destrucción, modificación y adaptación de las culturas nativas una vez producido el acercamiento intercultural. Este procedimiento contempla la interiorización, la valoración y la identificación de los valores culturales.
La aculturación puede llevarse a cabo por la influencia de una corriente ideológica sistemática, consistente y que se mantiene en el tiempo, aunque en casos más simples termina imponiéndose la cultura por el peso que posee la mayoría respecto a otra filosofía cultural.
Hay especialistas que diferencian entre la aculturación de un individuo (denominada como transculturación) y de un grupo humano. El concepto también ha generado debate en las comunidades actuales de perfil multicultural, en la cual los descendientes de inmigrantes son estimulados a adoptar una cultura dominante aunque se los llama además a aprender sobre la cultura familiar.
Otras nociones relacionadas con la aculturación son el sincretismo (un sistema filosófico integrado por elementos que nacen de la unión y la conciliación de doctrinas distintas), la enculturación (el proceso mediante el cual una cultura establecida se enseña a una persona con la repetición sus normas y valores aceptados) y la comunicación intercultural (analizada por diferentes disciplinas, como la antropología, la psicología y las ciencias de la comunicación social).
En este sentido, y antes de finalizar la definición del concepto que nos ocupa, hay que subrayar que precisamente dentro de la citada Antropología fue donde apareció por primera vez la palabra aculturación. Más concretamente lo hizo en el año 1880 de mano de figuras importantes en esta área como Boas, Margaret Mead o McGee.
En este sentido, y partiendo de dicha premisa podemos subrayar como ejemplo el momento histórico del descubrimiento de América por parte de Cristóbal Colón. Y es que dicha acción dio lugar a que los indígenas de las mencionadas zonas descubiertas se vieran en la obligación y en la necesidad de llevar a cabo un proceso de aculturación. Así, entre otras cosas, tuvieron que ir asimilando las creencias religiosas cristianas de España.
Una nación esta que siglos atrás se encontró en la posición de los citados americanos y es que, cuando se produjo la llegada del Imperio Romano a la Península Ibérica dicha tierra, sus ciudadanos, no tuvo más opción que ir haciendo suyas determinadas tradiciones, formas de funcionamiento de la sociedad o creencias que pertenecían a aquel.
Pero los casos similares a estos que se han producido a lo largo de la historia de la humanidad son muchos y variados. Entre los mismos también puede resaltarse que los aborígenes africanos durante el siglo XIX se vieron sometidos a un proceso de aculturación, tanto en cuanto a valores religiosos como a costumbres o a la lengua, por culpa de los diversos movimientos colonizadores a los que se vieron sometidos.
Los procesos de aculturación poseen distintos grados de supervivencia, dominación, resistencia, destrucción, modificación y adaptación de las culturas nativas una vez producido el acercamiento intercultural. Este procedimiento contempla la interiorización, la valoración y la identificación de los valores culturales.
La aculturación puede llevarse a cabo por la influencia de una corriente ideológica sistemática, consistente y que se mantiene en el tiempo, aunque en casos más simples termina imponiéndose la cultura por el peso que posee la mayoría respecto a otra filosofía cultural.
Hay especialistas que diferencian entre la aculturación de un individuo (denominada como transculturación) y de un grupo humano. El concepto también ha generado debate en las comunidades actuales de perfil multicultural, en la cual los descendientes de inmigrantes son estimulados a adoptar una cultura dominante aunque se los llama además a aprender sobre la cultura familiar.
Otras nociones relacionadas con la aculturación son el sincretismo (un sistema filosófico integrado por elementos que nacen de la unión y la conciliación de doctrinas distintas), la enculturación (el proceso mediante el cual una cultura establecida se enseña a una persona con la repetición sus normas y valores aceptados) y la comunicación intercultural (analizada por diferentes disciplinas, como la antropología, la psicología y las ciencias de la comunicación social).
En este sentido, y antes de finalizar la definición del concepto que nos ocupa, hay que subrayar que precisamente dentro de la citada Antropología fue donde apareció por primera vez la palabra aculturación. Más concretamente lo hizo en el año 1880 de mano de figuras importantes en esta área como Boas, Margaret Mead o McGee.
DEFINICION DE CULTURA
CULTURA
El término cultura, que proviene del latín cultus, hace referencia al cultivo del espíritu humano y de las facultades intelectuales del hombre. Su definición ha ido mutando a lo largo de la historia: desde la época del Iluminismo, la cultura ha sido asociada a la civilización y al progreso.En general, la cultura es una especie de tejido social que abarca las distintas formas y expresiones de una sociedad determinada. Por lo tanto, las costumbres, las prácticas, las maneras de ser, los rituales, los tipos de vestimenta y las normas de comportamiento son aspectos incluidos en la cultura.
Otra definición establece que la cultura es el conjunto de informaciones y habilidades que posee un individuo. Para la UNESCO, la cultura permite al ser humano la capacidad de reflexión sobre sí mismo: a través de ella, el hombre discierne valores y busca nuevas significaciones.
Según el enfoque analítico que se siga, la cultura puede ser clasificada y definida de diversas maneras. Por ejemplo, hay estudiosos que han dividido a la cultura en tópica (incluye una lista de categorías), histórica (la cultura como herencia social), mental (complejo de ideas y hábitos), estructural (símbolos pautados e interrelacionados) y simbólica (significados asignados en forma arbitraria que son compartidos por una sociedad).
La cultura también puede diferenciarse según su grado de desarrollo: primitiva (aquellas culturas con escaso desarrollo técnico y que no tienden a la innovación), civilizada (se actualiza mediante la producción de nuevos elementos), pre-alfabeta (no ha incorporado la escritura) y alfabeta (utiliza tanto el lengua escrito como el oral).
Por último, cabe destacar que en las sociedades capitalistas modernas existe una industria cultural, con un mercado donde se ofrecen bienes culturales sujetos a las leyes de la oferta y la demanda de la economía.
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